Skip navigation

Monthly Archives: junio 2009

 

Trístemente la "Guardería Subrogada" ABC, en Hermosillo es el foco de la malicia morbida en los medios de comunicación masiva esta 2a. semana de Junio y ante la des-esperanza de las "Madres Trabajadoras" de encontrar una respuesta a su tragedia, no bastan seudohéroes civiles, asociaciones filantrópicas protagonistas ante el dolor frustante, ni mucho menos dedos acusadores a toro pasado ante una realidad y ausencia del futuro roto…el silenciamiento que se hace de la "ética" y el "requiem" por estos "inocentes" más elemental, calará en lo más profundo de la "memoria histórica" de nuestra sociedad…

 

Curso de Contabilidad y FinanzasCurso de Contabilidad y Finanzas

Una madre subrogada es aquella que se embaraza usando sus propios óvulos y la esperma del esposo de la mujer infértil.

En el caso de la madre subrogada, esta es estimulada hormonalmente para que desarrolle folículos en sus ovarios. El embarazo se logra ya sea usando la inseminación artificial o la fertilización in Vitro.

Una madre subrogada o madre gestacional puede ser una amiga, miembro de la familia, o alguien que lo hace de manera altruista o por renumeración.

 

In memoriam…

L@s niñ@s Inocentes de Hermosillo
Sonora Mex

Nicolas Poussin: Massacre of the Innocents

Nicolas Poussin 1593/94 – 1665

Matanza de los Inocentes

1626-1627 óleo sobre lienzo (97 × 131 cm) – Musée des Beaux-Arts de la Ville, París  

El rey Herodes manda matar a los niños varones  en Belén. Los verdugos no muestran compasión alguna, incluso cuando la mujer suplica piedad. El espectador centrará su atención en la expresión de las mujeres.

Mi fuente: Art and the Bible

Noam Chomsky

Filósofo, lingüista, escritor, activista político, académico

 

…es uno de los más feroces críticos de la política exterior de su país, Estados Unidos.

Nacido el 7 de diciembre de 1928 de padres judíos en Philadelphia, Chomsky estudió filosofía y lingüística en la Universidad de Pennsylvania, donde obtuvo su doctorado.

Desde 1955 (apenas 54 años)trabaja en el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachussets, MIT por sus siglas en inglés, donde ha enseñado lingüística continuamente por más de medio siglo.

A los 80 años, aún continúa trabajando como lingüista, escribiendo, dando charlas, analizando la política exterior de Washington

Noam Chomsky

 

Durante más de cuatro décadas, Noam Chomsky ha sido una voz contracorriente en los medios estadounidenses, denunciando lo que considera intervenciones ilegítimas de Washington en el mundo.

 

Desde 1967, (Ayer y allá en mis tiempos de young-beat)cuando publicó su ensayo "La responsabilidad de los intelectuales" oponiéndose a la guerra de Vietnam, (aquí y ahora)hasta las críticas al presidente Obama por su silencio ante los ataques israelíes en Gaza, Chomsky ha sido un escritor controvertido y criticado por muchos, pero de opiniones decididas y claras.Washington apoya a Israel en sus acciones en los territorios ocupados. Acciones que Chomsky califica de criminales: "apoderarse de tierra y recursos valiosos y construir lo que el principal arquitecto del plan, Ariel Sharon, llamó "Bantustanes" para palestinos -una comparación que no corresponde, ya que los Bantustanes (en el apartheid en Sudáfrica) eran mucho más viables que los fragmentos dejados a los palestinos en la concepción de Sharon, que se ha llevado a la realidad".

 

De Pinochet a los Contras

Reflexionando sobre la década del 60 señala: "La administración Kennedy orquestó un golpe en Brasil, iniciando la caída de una serie de dominós. Estados con sistemas de seguridad de estilo neo-nazi se multiplicaron en el hemisferio. Chile fue uno de ellos. Y luego vinieron las guerras terroristas de Reagan en los 80, que devastaron América Central y el Caribe y desataron la peor plaga de represión en la historia de América Latina desde la conquista"(La pura verdad no escrita aún, que llamamos guerra sucia).

Noam Chomsky

 

Chomsky participó del Foro Social Mundial en Porto Alegre en 2003.

Y ha señalado que la intervención de Washington en la política de otros países, incluyendo la ayuda a los Contras en Nicaragua, encaja perfectamente en la definición de "terrorismo".…mostró optimista ante los esfuerzos de integración sudamericana y ante los cambios políticos en la región "que finalmente comienza a escapar de las garras de Washington"(quizas por los gobiernos de izquierda….,pero y la demo-cracia)a casi 6 años de los atentados en NY, quizas nuestra des-esperanza es una triste realidad y para los que ahora están entre lo 20 años el mundo ya no tiene remedio…sic, pero tu que opinas.

 

 

mi fuente BBC mundo

 

Por Robert Lee Hotz

Buscando los signos de la genialidad, una investigadora hace poco reconstruyó la forma del cerebro de Albert Einstein con técnicas usadas normalmente para analizar fósiles. Este molde del pensamiento, opina, revela las huellas de la inteligencia inusual que transformó nuestra comprensión del espacio, el tiempo y la energía.

Al estudiar fotografías del cerebro de Einstein tomadas al momento de su muerte en 1955, la paleoantropóloga Dean Falk, de la Universidad Estatal de Florida, identificó una docena de variaciones sutiles en su superficie que podrían haber intensificado su capacidad para entender la física de una nueva manera. Su investigación sugiere cómo el cerebro moldeó la vida interior de la mente más famosa del siglo XX.

¿Qué hacía al cerebro de Einstein excepcional? Robert Lee Hotz trata de revelar el misterio.

"El cerebro de Einstein es muy inusual", dice Falk. "Al menos en la superficie, tiene un aspecto distinto de otros. Es provocador".

Como todos los cerebros humanos, el de Einstein era su propio universo de pensamientos.

Los hallazgos que revolucionaron la física fueron producto de 25.000 millones de neuronas unidas a miles de millones de conexiones, una esencia intelectual tan profundamente compacta que, en comparación, un dedal lleno de masa cerebral normal normalmente alberga 50 millones de neuronas y un billón de sinapsis. Sus ideas e impresiones navegaban por un entramado de más de 149.000 kilómetros de fibra nerviosa aislada, a más de 322 kilómetros por hora.

Nadie sabe exactamente cómo la inteligencia y la originalidad surgen de la acción de tantas células especiales. Investigadores en las universidades Drexel en Filadelfia y Northwestern, cerca de Chicago, descubrieron hace poco que los patrones de actividad cerebral eléctrica, medidos a través de electroencefalogramas, normalmente son distintos entre los pensadores creativos y aquellos que resuelven los problemas de modo más metódico.

Falk, experta en evolución neurológica, está acostumbrada a estudiar cerebros que ya no existen. Tras revisar 25 fotografías de la autopsia, pudo ver que el cerebro de Einstein tenía un patrón inusual de surcos y crestas en los lóbulos parietales, algo que sugiere una reorganización de las áreas asociadas con la cognición matemática, visual y espacial.

Aunque publicó 300 trabajos científicos, Einstein no podía describir fácilmente el funcionamiento de su mente.

"Me surge una idea repentinamente y de manera bastante intuitiva", dijo alguna vez. Sus pensamientos eran "muy especulativos".

Como teórico, a veces resolvía problemas físicos imaginándose a sí mismo avanzando a la par de un rayo de luz o cayendo en un elevador.

"Casi nunca pienso en palabras. Un pensamiento me atrapa y tal vez trate de expresarlo en palabras después… no tengo duda alguna de que nuestro pensamiento sucede mayormente sin el uso de signos y, además, de manera inconsciente".

Al decirle que mucha gente sólo piensa en palabras, rió.

Al estudiar los restos neurológicos de Einstein, investigadores como Falk siguen una línea investigativa en el vórtice de la ciencia, el folclore y la historia médica. Por un siglo, científicos han comparado cerebros famosos con la esperanza de hallar el nexo entre la estructura neurológica y el talento. Es un trabajo arduo.

"El cerebro es lo que más nos permite acercarnos a la esencia física de lo que nos hace humanos", dice.

Con este fin, científicos soviéticos llevaron a cabo estudios altamente secretos sobre el cerebro de Lenin, buscando en sus células muertas las semillas intelectuales de la revolución social, dice el economista político de la Universidad de Houston Paul Gregory, que descubrió el informe médico de 1936 escondido en los archivos del Partido Comunista. Más recientemente, investigadores en el Instituto de Medicina de Jülich, Alemania, diseccionaron el cerebro de un traductor que manejaba 60 idiomas, con la esperanza de hallar el secreto de su excepcional capacidad lingüística. En ambos casos, las conclusiones fueron ambiguas.

Por sí solo, el tamaño del cerebro no es una medida real del intelecto, confirman estudios comparativos. El cerebro de Einstein pesaba 1,2 kilos, menos que los de la mayoría de los hombres. El cerebro de Anatole France, Premio Nobel en 1921, pesaba sólo 950 gramos. El de Lenin tenía un peso promedio, 1,3 kilos. El cerebro del novelista ruso Ivan Turgenev pesaba más que los de todos ellos, con casi dos kilos.

Para entender los motivos anatómicos por los que nuestras capacidades mentales con frecuencia difieren, los investigadores deben buscar en su lugar distinciones sutiles en las neuronas y las sinapsis en estructuras asociadas con habilidades específicas. Sin embargo, el esfuerzo por estudiar el cerebro de Einstein fue controversial desde un principio.

Cuando Einstein falleció en el estado de Nueva Jersey a los 76 años, un excéntrico patólogo llamado Thomas Harvey llevó a cabo una autopsia rutinaria. Pero extrajo el cerebro del físico para estudiarlo luego, actuando aparentemente por su cuenta. Lo sumergió en conservante y lo cortó en 240 pedazos, cado uno del tamaño aproximado de dos cucharitas de tejido cerebral. Montó 1.000 láminas de microscopio para su posterior estudio.

Pero pasaron décadas antes de que Harvey pudiera persuadir a alguien para que las examinara. Las muestras del cerebro de Einstein languidecieron en una caja de cedro junto a una nevera portátil bajo su escritorio.

Los primeros análisis científicos no se realizaron hasta 1985. La neurocientífica pionera Marion Diamond, en la Universidad de California en Berkeley, descubrió que, en algunas muestras de tejido, el cerebro de Einstein tenía más células nutriendo a cada neurona de lo normal. Estas células, bien alimentadas y localizadas en la región asociada con la capacidad matemática y lingüística, podría ayudar a explicar "el inusual talento conceptual" del físico, especula.

Entonces, Harvey contactó a la neuropsicóloga Sandra Witelson de la Universidad de McMaster en Ontario. Witelson, una autoridad en cognición y neuroanatomía comparativa, había reunido la mayor colección del mundo de cerebros normales, catalogados por tests de inteligencia y sondeos de comportamiento llevados a cabo cuando los donantes estaban vivos.

"Sin previo aviso, me mandó paquetes —paquetes de láminas— dirigidos a mí pero sin remitente", recuerda Witelson. "Estas láminas del cerebro de Einstein llegaban a cada rato por correo, sin anunciar y sin seguro postal".

Comparó las muestras del cerebro de Einstein con el de decenas de hombres y mujeres normales en su banco. La mayor parte de su cerebro no tenía ninguna característica especial, pero halló que un área asociada con el razonamiento visual y espacial —el área parietal inferior— era un 15% mayor de lo normal. Incluso más inusual fue hallar que su cerebro no tenía una fisura especial en la región, fusionando así dos áreas cerebrales clave en una.

"No puedo probar que esas eran las regiones que Einstein estaba usando cuando estaba pensando sobre la relatividad", dijo Witelson. "Sugerimos que la anatomía podía haberle dado una ventaja en el área del pensamiento tridimensional".

Nadie sabe si las peculiaridades en la estructura cerebral de Einstein eran la causa o el efecto de su genialidad. Parte de su don, sin duda, era hereditario. Su investigación requirió un estudio intenso, y un esfuerzo tan concentrado puede alterar el cerebro físicamente. La meditación regular, por ejemplo, puede aumentar el tamaño de las zonas del cerebro que regulan la emoción, reportaron recientemente investigadores de la Universidad de California en la revista Neuroimage.

En efecto, una característica curiosa del cerebro de Einstein, una suerte de perilla que Falk vio en fotografías del córtex motor de Einstein, puede deberse a su educación musical temprana. Parecía una estructura detectada en estudios neurológicos de pianistas y violinistas experimentados, causada por ejercicios manuales.

"Ojalá Einstein estuviera vivo", dice Falk, "y le pudiéramos preguntar un poco sobre cómo piensa".

[Cerebro de Einstein]